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Juegos y tiempo libre

Conozca juegos que se aplican en las áreas del conocimiento y ayudan a los niños a motivarse en
clase.

¡A escribir los números!
(Para niños de 4 a 7 años)

Este divertido juego es ideal para niños que empiezan el aprendizaje de la escritura de los números, o para aquellos niños que tienen problemas para escribir los dígitos. Por ejemplo, aquellos que escriben el 7 al revés.

Preparación: Dibuje en el patio de la escuela o de la casa, en el piso del aula la configuración que permite escribir todos los dígitos (observe la propuesta de la ilustración superior). Puede utilizar cinta adhesiva, una tiza o una simple piedrita, si el piso es de tierra o arena.

Pasos: Cite en voz alta el número elegido. El niño deberá recorrerlo dentro del diseño de configuración rayado en el piso, déle un tiempo preestablecido. Otra opción, en vez de caminar es recorrer el dibujo del número con saltitos o cabriolas (o cualquier movimiento que permita configurar y dominar el patrón correcto).

Una modificación del juego es que los niños, previamente, dibujen el número en una cartulina pequeña y recorran el camino sosteniéndola y mirándola para guiarse en la configuración que hay en el piso. La idea es que sus movimientos se fijen en su mente para reproducirlos al escribir.

Variante: Los niños salen a un patio que no tenga la configuración rayada. Orientarlos a que los niños recorran patrones de cifras de decenas, centenas o unidades de mil.

El péndulo
(Para niños de 6 a 8 años)

Este juego es muy emocionante porque permite que el niño adquiera conciencia del tiempo de duración de un suceso, lo cual es muy útil si usted, como docente o padre de familia tiene problemas cuando a sus estudiantes o hijos les falta tiempo para entregar un examen, no se forman en fila rápidamente, pierden tiempo en el baño, etc. En este tema, la escuela suele remitirse a aprender a leer un reloj. Esto no necesariamente implica que el niño tenga una representación del tiempo y la valore.

Preparación: Confeccione un péndulo con una pequeña bolsa llena de arena, amarrada y atada a una soga de un metro de largo. Cuelgue el péndulo y vea que exista espacio a los lados para que se mueva.

Pasos: Prepare algunos juegos que se relacionen con el tiempo. Por ejemplo: desabrocharse y abrocharse una camisa, llenar de canicas o bolas de cristal (de una en una, de dos en dos…), una cubeta, hacer una operación matemática, conjugar un verbo en inglés, etc. Utilice las oscilaciones del péndulo como unidad de medida de tiempo.

Variantes: Usar otras unidades de medida como un fósforo encendido (sostenido con una pinza de ropa), el goteo de agua desde un recipiente agujereado, etc. Formar equipos y determinar quién es el más rápido.

¡Prohibido decir “No”!
(Para niños de 8 a 10años)

Este juego estimula la inteligencia lingüística, concretamente la lógica y la memoria verbal. Recuerde que esta inteligencia no solo se manifiesta mediante mensajes escritos o lecturas, sino también en aprender a escuchar y a dar una respuesta adecuada ante un requerimiento. El presente juego estimula al cerebro a no caer en “trampas verbales”.


Preparación: Organice dos grupos de niños, pida que se sienten en el piso, formando dos semicírculos ubicados frente a frente. Solicite que elaboren una lista de los turnos en que cada miembro del grupo participará. Oriente para que cada grupo prepare una lista de preguntas cuyas respuestas suelen ser “no”; por ejemplo: ¿eres viuda?, ¿naciste en África?, ¿te encanta el fútbol? (especialmente a las niñas), ¿te agrada jugar con muñecas? (a los niños), ¿te gusta comer cebollas?, ¿dices mentiras?

Pasos: Permita que pase el primer representante de un grupo y deje que el delegado del grupo oponente haga cinco preguntas en treintas segundos. El niño interrogado deberá tener en mente ciertas palabras claves que reemplazan al “no”, por ejemplo: “negativo”, “quizá”, “talvez”, “es posible”, “nunca”, “de ninguna manera”, “jamás”. Sin embargo, hay una norma en el juego: hay que decir la verdad. Otra regla es que no se debe dejar pasar más de tres segundos para contestar una pregunta.

Si el niño interrogado no cae en las trampas verbales en medio minuto, el equipo se anota un punto. En caso contrario, no tiene puntuación. Se puede ir alternando las participaciones con miembros de un grupo y otro.

Variantes: Se puede modificar el juego cambiando la prohibición del “no” por “sí”. Las preguntas para que alguien “caiga” en un juego así podrían ser: ¿eres un niño?, ¿te gusta ir al cine?, ¿amas a tu país?, ¿quieres pasar de año?, ¿quisieras una hamburguesa o una pizza?

Mímica
(Para niños de 6 a 12 años)

Este juego desarrolla la sensibilidad en el niño para percibir los estados de ánimo de los otros, a través de la comunicación interpersonal, basada en los gestos y en la expresión del cuerpo, es decir, estimula el lenguaje corporal. Su importancia también radica en abrir la mente hacia otras formas de comunicación que permiten conocerse a sí mismo y a los demás.

Preparación: Crear y escribir en papelitos individuales, mensajes que ordenen realizar expresiones corporales. Por ejemplo, montar a caballo, barrer, bañarse, pelar papas, etc. También, elaborar papelitos que manifiesten emociones que se presten para hacer gestos; por ejemplo, dolor, felicidad, tristeza, ira, miedo, etc. Todos los papelitos se introducen en una funda plástica opaca.

Pasos: Este juego se trabaja individualmente. Cada niño extrae un papelito, lo lee solo para sí mismo, e intenta transmitirlo a los demás sin el concurso de la palabra, sino del lenguaje del cuerpo y de los gestos faciales.

Los niños que adivinen o perciban el mensaje que se desea transmitir tienen un punto por cada acierto. El juego puede volverse más complejo si se buscan emociones o movimientos más sutiles.

http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=213575&id_seccion=160

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